sábado, 9 de julio de 2011

CAPITULO 3.

Suena el despertador. Las siete de la mañana. Lo apago. Jó, que sueño. Quiero quedarme en la cama. Bueno, diez minutitos mas, por diez minutos no pasará nada...
-¿Pequeña?-Oigo como me llama Harry.
-Si...-Digo yo, medio dormida, medio despierta.
-¿Tu a que hora entras en clase?-Pregunta Harry.
-A las ocho, Harry, a las ocho, ¿a que hora voy a entrar?... ¿por?-Preguntó yo, inquietada por el repentino interés de Harry hacia mi hora de entrada al instituto.
-No, nada... Porque son las ocho menos diez.-Dice Harry, intensificando la voz al decir 'Porque son las ocho menos diez.'
-No jodas.-Digo, levantándome de la cama.-Mierda, tengo examen a primera hora.
-Pues date prisa.-Dice Harry, mientras yo me empiezo a quitar el pijama.
-Bajo a desayunar con Taylor y Danny ¿vale? Como no te vea en tres minutos abajo te mato.-Dice Harry, saliendo por la puerta.
-Vale, vale, vale, en tres minutos estoy.-Digo yo. Tres minutos le he dicho. No me lo creo ni yo misma.
Son las ocho en punto y ya estoy vestida, maquillada y con la mochila colgada en la espalda. Pero aún me queda llegar hasta el instituto. Bajo las escaleras de dos en dos. Harry me llama desde el comedor.
-Te acompaño con el coche.
-No gracias, no hace falta.
-No era una pregunta, era una a afirmación. -Dice Harry, cogiendo las llaves del coche.-Tay, Dan, voy a acompañar a esta dormilona al instituto.
-Vale.-Dicen los dos al mismo tiempo.
-Adiós chicos.
-Adiós.
Entramos en el coche. Durante el camino no decimos nada, nos dejamos llevar por la música que sale de la radio. Llegamos en menos de cinco minutos. Harry para el coche junto delante de la puerta del instituto.
-Ale, ya hemos llegado.-Dice Harry.
-Muchas gracias, te quiero.-Digo yo, dándole un beso en la mejilla.
-Y yo a ti pequeña. Venga baja, que no te van a dejar entrar.
Bajo del coche y corro como nunca he corrido hasta llegar a mi clase. Toco la puerta antes de entrar. Oigo como la voz de un hombre me dice: 'adelante'. Me extraño, me extraño mucho, ya que mi profesora de mates es una mujer. Abro la puerta y le veo. No me lo puedo creer. Sentado en la silla del profesor, un chico guapo, rubio, alto. Si, es Tom. Me quedo paralizada. No entiendo nada.
-Llegas diez minutos tarde.-Se limita a decir Tom, sin mirarme. Cuando por fin levanta la mirada hacia mi se le cambia la cara.
-Lo se, lo siento. Me he quedado dormida.
-No pasa nada, entra.-Dice Tom, cierro la puerta y entro. Me da el examen y me siento en mi sitio.
-¿Que le pasa a la profesora Diana?-Preguntó yo.
-Lo he explicado antes de que tu llegaras. Diana, tu antigua profesora de matemáticas, esta de baja. Yo seré el profesor de aquí hasta que acabe el curso. Me llamo Thomas Fletcher, pero puedes llamarme Tom. Y tu serás...-Hace una pausa, mientras mira la lista. Espero que esté fingiendo que no se sabe mi nombre. Me molestaría mucho que no se acordara. Pero supongo que eso nunca lo sabré.-Alexandra Judd, ¿no?
-Si, soy yo. Llamame Alex pero.
-Vale. No te pongo ningún retraso, pero que sea la última vez.-Dice mientras deja mostrar una tímida sonrisa. Yo también le sonrío. La verdad es que la situación es divertida y todo.
-Venga, seguid todos con el examen.-Dice Tom.
Oigo a Demi que me llama.
-¿Que te pasa?-Dice ella, susurrando.
-¿Como que que pasa? Tía, que es el. Que el nuevo profesor es Tom.-Digo yo, susurrando también.
-¿Tom? ¿Tom el de la biblioteca?
-Si. ¿No lo has reconocido?
-No. La verdad es que no me fije mucho en el ayer.-Oigo como la gente se empieza a quejar por el ruido y decidimos callarnos y centrarnos en el examen.
Espero a entregar a que todo el mundo ya lo haya echo. Hace cinco minutos que he terminado, pero quiero quedarme a solas con el. A mesura que la gente va acabando, van entregando y saliendo de clase. Hasta que solo quedamos el y yo. Me levanto y pongo el examen encima de la mesa.
-Que casualidad, ¿no?-Dice el.
-Si, mucha.-Digo yo, con una tonta sonrisa.
-¿Como te ha ido el examen?
-Creo que bien. Gracias a alguien que ayer me ayudo en la biblioteca creo que voy a aprobar.-Digo yo y los dos sonreímos. Nos quedamos unos segundos en silencio, mirándonos a los ojos. Hasta que el lo rompe.
-Bueno, tendrás clase tu ahora.
-Si... mejor me voy, no quiero llegar tarde... otra vez.-Digo yo, saliendo por la puerta.
-Hasta luego.-Se despide Tom.
-Adiós.-Digo yo, despidiéndome también con la mano.
Sigo sin creérmelo del todo. Tom será mi nuevo profesor de mates. Eso no se si es bueno o malo. Voy pensando en ello mientras entro en clase de sociales. Bah, sociales, otro tostón.
La geografía me gusta, pero con la historia no puedo y este año prácticamente solo hacemos historia. Hace unos días que estamos preparando un trabajo en grupos de tres. Así que entro en clase y después de disculparme por llegar tarde con la excusa de que estaba haciendo un examen, me siento con Dougie y Demi. Nada mas sentarme lo primero que me dice Demi es:
-Alex, que fuerte tía. Que es el.
-¿No te habías dado cuenta Demi? Yo si.-Dice Dougie.
-Ves, te dije que lo volverías a ver. Lo vas a ver cada día, de echo.-Dice Demi, orgullosa.
-Si, lo voy a ver cada día. Pero será mi profesor. Lo he pensado de camino aquí y he llegado a la conclusión de que no es guay.
-No, para nada guay.-Me da la razón Dougie.
-Que antiguos sois.-Dice Demi.
-¿Antiguos?-Decimos Doug y yo al unisono.
-Eso de que un profesor y una alumna no puedan estar juntos está ya muy pasado de moda. Si le gustas irá a por ti, que no te quepa duda.
-No digas tonterías Demi.
-Eh, que no son tonterías lo que dice Demi. Lo que pasa es que es poco probable.-Concluye Doug.
-O puede que no tan poco probable. ¿porque sois tan pesimistas? Claro que nunca os pasan cosas, si vais pensado que todo saldrá mal siempre...
Después de eso no volvemos ha hablar en toda la clase, nos dedicamos ha hacer el trabajo. El resto del día, por suerte, pasa rápido. Salgo del instituto y veo a Taylor apoyada en su coche. ¿Me habrá venido a buscar? Me saluda con la mano cuando me ve. Yo hago lo mismo y me dirijo hacia ella. Si, me ha venido a buscar. Que mona.
-¿Que haces aquí?-Le pregunto, con una estúpida sonrisa en la cara.
-¿Como que que hago aquí? Vengo a buscarte.-Dice, mientras subimos al coche.
-¿Te quedas a comer?-Pregunto.
-Si, claro. He preparado la comida yo y todo. He echo espaguetis a la boloñesa, que se que te encanta.
-¿Espaguetis a la boloñesa? ¡Toma!... ¿Danny también se queda a comer?-Pregunto, bajando un poco el tono de voz.
-Si... ¿Porque?-Dice Taylor, con una estaña sonrisa en la cara.
-No, por nada... por saber con quien voy a comer...-Digo yo, bajando la cabeza. No se disimular, se me nota en los ojos que estoy mintiendo. Por eso siempre bajo la cabeza inconscientemente cuando miento, para evitar que la otra persona me mire a los ojos. Pero Taylor es lista y no le hace falta mirarme a los ojos para saber lo que pasa.
-Te gusta mucho, ¿verdad?
-¿Que? ¿quien?-Digo yo, haciéndome la tonta.
-Pues Danny, ¿quien va a ser? Venga, se que te gusta, a mi me lo puedes contar.
-No, no me gusta...-Digo yo. ¿Sabéis lo que es sonar convincente? Pues todo lo contrario. Así acababa de sonar yo. Con ese 'No me gusta' le acabo de confirmar lo contrario.
-¡Y me lo niegas! Venga Alex, que sabes que no se lo voy a decir a el, ni tampoco a tu hermano. Puedes confiar en mi. Eres como la hermana pequeña que nunca tuve, no te haría eso.-Awww. Después de decirme eso, ¿como no voy a contárselo?
-Vale... Si...me gusta... mucho...-Digo yo, con algo de vergüenza. Si, es Taylor, pero siempre me ha dado vergüenza admitir que me gusta alguien.
-¡Lo sabia!-Dice Taylor, soltando una carcajada.
-¿Como lo has sabido?-Pregunto yo.
-Porque te conozco y veo como lo miras. Tus ojos tienen un brillo especial cuando lo miras. Y, no se, cuando estas con el, siempre se dibuja una sonrisa en tu cara. Pareces feliz.-Dice Taylor. ¿Como puede darse cuenta de esas cosas? Ni yo era consciente...
-Pero bueno, se que el no siente lo mismo por mi. Con la de chicas que hay en el mundo, ¿porque un chico como Danny se iba a fijar en mi? Es absurdo.-Digo yo, mientras Taylor aparca el coche. Ya hemos llegado a casa.
-Alex: Nunca digas nunca. Eso no lo sabes, no puedes ser tan pesimista.-Dice Taylor, y salimos del coche.
'Nunca digas nunca'. Puede que Demi y Taylor tengan razón y ese sea mi problema, que siempre pienso que nunca me van a pasar cosas buenas.

jueves, 7 de julio de 2011

CAPITULO 2.

Estoy delante de la puerta de mi casa. Bien, no he cogido las llaves. Llamo al timbre. Miro el reloj: Las nueve menos cuarto. Harry abre la puerta.
-Alex, ¿que es lo que no has entendido de 'vuelve a las ocho y media'?-Uh, malo. Me ha llamado Alex. Siempre me llama 'pequeña'. Menos cuando está enfadado.
-Lo siento, no me he dado cuenta de la hora.-Digo mientras entro en casa y cierro la puerta.
-Ese es el problema, que siempre haces lo que quieres.
-Harry, dejala, que solo ha llegado quince minutos tarde.-Oigo como dice Danny, desde la cocina. Oh, que majo.
-Eso, ni que no la conocieras.-Dice Taylor, desde la cocina también.
-Anda, tira para la cocina. Estamos haciendo pizza.
-¡Pizza! ¡Bien!
Me encanta hacer pizza con Harry, Danny y Taylor. Lo hacemos absolutamente todo nosotros: la masa, rallamos el queso, cortamos las aceitunas, hacemos la base de tomate, y siempre acabamos por experimentar con algún ingrediente raro, desde piña, hasta sardinas o incluso regaliz. Y, por supuesto, no siempre nos sale bien el experimento. Harry y yo entramos en la cocina. Danny y Taylor llevan puesto un delantal y tiene la cara llena de harina, ya que están haciendo la masa.
-Hola Alex.-Dice Taylor, con una gran sonrisa en la cara.
-Hola Tay.-Digo yo, también sonriendo.
-Hola 'Alex cara de harina.'-Dice Danny, cogiendo un puñado de harina y estampándomela en la cara. Danny es así. Imprevisible. Los tres se ponen a reír a carcajadas. Yo tampoco puedo evitar reírme, aunque en realidad no me hace ninguna gracia. Eso si, yo también cojo un puñado de harina y se la plasmo en su pecosa (y preciosa) cara.
-Venga, parad ya, que no vamos a acabar nunca.-Dice Taylor.
-No veo nada.-Dice Danny. Todos reímos. Taylor le facilita un trapo.
Después de este pequeño paréntesis, nos ponemos a cocinar en serio. Taylor y Danny siguen con la masa, y yo me dispongo a rallar el queso. Harry corta aceitunas y corta el jamón york, y al acabar la masa entre todos esparcimos el tomate por ella. Después le ponemos el jamón, el queso, las aceitunas, y le toca a Danny elegir lo que nosotros ya hemos bautizado como el ingrediente extra. Después de cinco minutos largos registrando la despensa se decide por patatilla de esa a la vinagreta. ¿Patatilla a la vinagreta? No se porque seguimos dejando que Danny lo escoja. Así que se la añadimos y la ponemos en el horno. Mientras tanto Harry y yo ponemos la mesa. La pizza tarda unos veinte minutos en estar. La sacamos del horno (no sin que alguno se queme), la partimos en trozos pequeños y nos sentamos en la mesa. Harry y Taylor a un lado y Danny y yo en el otro. Como siempre.
-Menos mal que estas aquí Alex, porque si no me quedaría de sujeta velas con estos dos ñoños.-Dice Danny, mientras Harry y Taylor se dan pizza uno el la boca del otro.
-Buscate una novia, es fácil.-Dice Taylor, sonriendo.
-Si, debe ser fácil. Mi hermano tiene una.-Digo yo y todos ríen.
-Con lo bien que se está solo, sin pareja, ¿verdad Alex?
-Por supuesto.-Digo yo, aunque la verdad es que no lo se. Nunca he tenido pareja, así que no puedo comparar. Peor cualquiera le lleva la contraria a Danny.
-Miralos, ahora están muy enamorados y todo les va bien. Pero esto no durará siempre. Algún día se separarán.-Dice Danny, con un tono algo cruel.
-¡Dan! No digas eso.-Dice Taylor, algo ofendida.
-Lo siento chicos, pero ya sabéis que no creo en el amor.-Dice Danny, metiéndose un trozo de pizza en la boca.
-¿Porque?-Pregunto yo.
-¿No te acuerdas? Bueno, eras pequeña, tenías doce años...-Dice Taylor. La verdad es que recuerdo vagamente todo lo que sucedió desde los once años hasta los quince. Fueron los peores años de mi vida y mi cabeza decidió que era mejor olvidalos.
-¿Recordar el que?-Pregunto. Me esta matando la curiosidad.
-A Georgia, Geo.-Dice Harry, y me quedo unos instantes pensando, hasta que caigo.
-Ah, si. La recuerdo vagamente. ¿No era la novia de Danny? ¿Que fue de ella?
-Pues cuando hacia un año que estaba con Danny lo dejó y el no lo ha superado nunca. Por eso no cree en el amor.-Cuenta Harry, mientras Danny se va poniendo nostálgico al recordarlo todo.
-Vale que esa chica te rompiera el corazón Danny, pero no puedes no creer en el amor. Sin amor, ¿cual es el sentido de seguir viviendo?-Uau, ¿en serio he dicho yo eso? que poética me he puesto, así, de repente.
-Eso es lo que pienso yo, pero este cabezota no se ha vuelto a enamorar desde entonces.-Dice Taylor. Se hacen unos treinta segundos de silencio incomodo. Hasta que Danny lo rompe.
-Que malo esta esto, por dios...-Dice, y todos reímos a carcajadas.
-La verdad es que si, esta malo.-Digo yo.-Hoy no has acertado con el ingrediente extra.
Aun así seguimos comiendo y hablando de todo un poco. Eso si, no volvemos a sacar el tema de Geo. No quiero que Danny se ponga triste otra vez. A eso de las doce nos levantamos de la mesa y la recogemos entre todos. Danny y Taylor deciden quedarse a dormir. Pretenden dormir los tres en la cama de Harry, cosa que me da miedo. Me voy a mi habitación, me meto en la cama y llamo a Demi y Dougie. Seguramente ya estarán durmiendo, pero me da igual.
-¿Si?-Responden los dos al mismo tiempo.
-Hola chicos. ¿Os he despertado?
-No, tranquila.-Dice Dougie. Por su tono de voz puedo notar que si, que le he despertado.
-Yo estaba a punto de acostarme.-Dice Demi.-Bueno, bueno ¿nos lo piensas contar o no?
-¿El que?-Digo yo, haciéndome la tonta.
-Sabes perfectamente a que me refiero.
-'Solo se que se llama Tom, que se le dan bien las mates, que cada vez que se ríe le sale un hoyuelo adorable el la mejilla, que es muy guapo y que es perfecto para mi.'-Dice Dougie, en un mal intento de imitar mi voz.-¿Te suena?-Los tres reímos.
-Fue en la biblioteca, cuando los dos os fuisteis. No me salía el problema, así que me levanté bruscamente de la mesa para ir a buscar a Demi y le dí en una pierna con la silla. Me dijo que se llamaba Tom, y calculé que tendría unos veintisiete años; y no se como, pero acabó ayudándome a resolver el problema.
-Oh, que mono.-Dice Demi.
-¿Y Danny?-Pregunta Doug.
-¿Danny? ¿Que pasa con Danny?
-Pues eso digo yo, que pasa con Danny.
-Nada. Con Danny no pasa nada, ese es el problema.-Los tres reímos.-Danny siempre será mi amor platónico. Y no creo que vuelva a ver a Tom, no tendré esa suerte.
-No digas eso. Eso nunca se sabe. Si el destino quiere, os unirá.-Dice Demi. No estoy muy convencida, pero me limito a contestar:
-Eso espero.
-¿Me puedo ir a dormir ya?-Dice Doug, mientras bosteza. No me da tiempo a contestar, ya que Harry abre la puerta.
-Pequeña, vete a dormir.
-Si, a eso iba.-Digo yo, señalandole el teléfono para darle a entender que estoy hablando.
-Venga, que ya es tarde.-Insiste Harry, y me da un beso en la mejilla.-Buenas noches.
-Buenas noches.-Contesto yo.-Bueno chicos, ya habéis oído a Harry. Me voy a dormir.
-¡Hasta mañana!-Dicen al unisono.
-Buenas noches chicos. Os quiero.-Digo yo.
-Y yo.-Dice Doug.
-Y yo.-Dice Demi. Reímos. Finalmente colgamos.
Dejo el teléfono encima de la mesilla de noche, no sin antes mirar la hora. Son poco mas de las doce. Tengo sueño, pero pienso en lo que ha dicho Demi. 'Si el destino quiere, os unirá'. Me duermo pensando en eso. Si, seguro que lo vuelvo a ver pronto. Ahora si que lo creo. Al fin y al cabo, si lo ha dicho Demi, será verdad.

PD: Si, los llama a los dos a la vez. Si mirabais 'Lizzie McGuire' sabréis que eso se puede hacer. xDDDDD

miércoles, 6 de julio de 2011

CAPITULO 1.


La tele está encendida y tengo el mando en la mano, pero en realidad no estoy mirando nada. Cambio de canal continuamente, sin fijarme en lo que sale de esa pantalla, ignorando cada canal sin ni siquiera darle una oportunidad.
-¿Que estas mirando pequeña?-Me pregunta Harry, sentándose a mi lado en el sofá. Tengo diecisiete años y sigue llamándome 'pequeña'. La verdad es que me encanta. Mi madre me llamaba siempre así.
-Nada.-Me limito a contestar.
-¿Como que nada? Hace dos horas que estas así, es imposible que no estés mirando nada.
-Estaba pensando.-Contesto, y le paso el mando de la tele por si quiere cambiar de canal, pero lo ignora.
-¿En que pensabas?
-Aish, en nada Harry. Dejame.-Digo yo, empujándole para que se levante del sofá.
-Madre mía, como estamos hoy.-Se levanta del sofá. Hace ademán de irse, pero se para.-¿Tienes que hacer algo esta tarde?
-He quedado con Demi y Dougie para ir a la biblioteca a las siete.
-Vale. No vuelvas muy tarde.
-¿Porque?
-Danny y Taylor vienen a cenar y, ya sabes, necesitamos tu ayuda en la cocina.-¡Toma ya!
-Vale. ¿las ocho y media te parece bien?
-Perfecto. Ah, si has quedado a las siete llegas tarde.-Dice mientras sale del salón.
-Espera, ¿como que llego tarde? ¿que hora es?
-¡Las siete!-Grita desde la cocina.
Bien. Genial. Estupendo. Me levanto a toda prisa del sofá y subo al piso de arriba a por mis cosas. Seguro que Demi y Dougie ya hace diez minutos que están allí. Soy la impuntualidad en persona, siempre me tienen que esperar. Mañana tenemos un examen de mates. Buag, odio las mates. Suelo sacar buenas notas, pero las mates me pueden. Por eso quedamos con Demi, porque a ella se le dan genial. Bueno, cualquier asignatura se le da genial a Demi. Vale, meto la calculadora, el estuche, el libro y el cuaderno de mates... y ya esta, creo que no necesito nada mas. Me pongo la maleta, bajo las escaleras a toda prisa y salgo por la puerta, no sin antes darle un beso a Harry y prometerle que no llegaré tarde. Ando a paso rápido. Decido bajar un poco el ritmo, voy a llegar tarde de todos modos. Llego en unos siete minutos. No veo a Dougie y Demi. Llego unos diez minutos tarde, ya habrán entrado. Y efectivamente, entro el la biblioteca y allí están ellos, en la mesa de siempre, la primera a la derecha. Me parece la mejor mesa de todas, desde aquí puedes ver toda la biblioteca.
-Doug, Dem, lo siento mucho. Ya conocéis mi impuntualidad.
-No pasa nada.-Dice Dougie, con una gran sonrisa.
-Venga, siéntate, que no tenemos todo el día.-Dice Demi, bromeando, y me siento.
(...)
Hace ya una hora que estamos aquí. Ya no puedo mas, tantos números me tienen mareada.
-Demi, ¿me puedes volver a explicar esto, que no me ha quedado claro?-Dice Dougie.
-Claro. Alex, ¿a ti te ha quedado claro?
-Si, creo que si.
-Vale. Descansa un poco, te veo agobiada. Mientras se lo vuelvo a explicar al bobo de Dougie.-Al instante Demi recibe un tirón de pelo por parte de este.
Desconecto del mundo. Me fijo en la gente que esta en la biblioteca. No hay mucha. A la mesa de nuestra derecha hay tres chicas. Las conozco, bueno, no he hablado nunca con ellas, pero van a mi instituto. Son un año mayores que yo, son algo así como 'las populares'. La que esta sentada en la derecha es morena, guapa, de ojos oscuros y alta. Esta con la mirada fija en el móvil, seguramente se estará mandando mensajes con alguien. En medio se sienta una chica rubia, alta, de ojos claros y delgada, muy delgada. Demasiado para mi gusto. Esta hablando con una tercera castaña, también alta, de ojos grises y algo mas rellenita que las otras dos. Después me fijo en la recepcionista. Una mujer de mediana edad, pelirroja, baja, de ojos marrones y no muy agraciada. Esta atendiendo a un chico alto y moreno. No puedo ver su rostro, ya que esta de espaldas. Están discutiendo, no les llego a escuchar, pero por sus gestos se sobre entiende que están en desacuerdo con algo. Entre estantería y estantería se encuentras un chico y una chica mas o menos de mi edad, o puede que algo mas pequeños. Se están besando. Quien sabe que les a llevado a besarse en una biblioteca. Un momento. Hay algo que se me ha pasado por alto. Una mesa, en el fondo a la izquierda, medio apartada de las demás. Esta sentado un chico leyendo un libro. Es rubio, parece alto. No veo muy bien sus ojos desde aquí, pero diría que son color miel. Es guapo, muy guapo. Saca el móvil del bolsillo. Esta unos pocos segundos con la mirada fija en el, supongo que leyendo un mensaje, y sonríe. Un hoyuelo. Se le dibuja un perfecto hoyuelo en la mejilla izquierda. Me parece adorable. No puedo evitar sonreír. ¿Cuantos años tendrá? Es mayor que yo, eso seguro. Pero parece joven. ¿treinta años quizás? No, algo menos. ¿Veinticinco? No, parece mas mayor que mi hermano. Veintisiete . Si, veintisiete, y esa es mi ultima respuesta.
-Aleeeeeeeeeeex.-Dice Demi, y vuelvo al mundo real.
-¿Que? ¿Que pasa?
-Nada, que físicamente estabas aquí, pero mentalmente vete a saber donde
estabas.-Dice Demi y las dos reímos.
-Oye, ¿donde esta Doug?-Pregunto.
-Se acaba de ir al baño. ¿No te has dado cuenta?
-La verdad es que no. Estaba en mis cosas.-Volvemos a reír.
-Bueno, mira, haz este problema, esto es lo mas difícil que saldrá en el examen, si te sale seguro que apruebas. Te he dejado apuntado aquí la respuesta para que compruebes que está bien. Yo voy un momento a por un libro que me hace falta para biología, ahora vuelvo.-Dice Demi, mientras se levanta y la pierdo de vista entre las estanterías.
Venga, vamos allá. Leo el problema. Anda, si lo entiendo y todo. Empiezo ha hacerlo. En menos de dos minutos lo tengo hecho. Vamos a ver si me da lo mimo que Demi... Perfecto. Me da completamente diferente. Bueno, no pasa nada. Lo repaso y seguro que encuentro el fallo. Y efectivamente, lo encuentro. Bien, me sale diferente... pero sigue sin coincidir con el de Demi. Decido borrarlo todo y vuelvo a empezar. Me vuelve a salir diferente que a ella. Me estoy poniendo nerviosa. Lo mejor será que vaya a buscar a Demi. Me levanto bruscamente y le doy a alguien en una pierna con la silla.
-¡Lo siento!-Digo mientras me giro.
-No pasa nada, iba despistado.-Es el. Es el chico del libro, del hoyuelo.
-No, ha sido mi culpa, no me sale un problema de mates y me he puesto nerviosa.
-¿Mates? Quizás te pueda ayudar. Me llamo Thomas, pero llamame Tom.
-Soy Alexandra, pero llamame Alex.-Voy a darle la mano, pero se me adelanta y me da dos besos.-Odio que me llamen por mi nombre completo.
-Me recuerda a cuando me regañaban de pequeño.-Esta frase la decimos a la vez. Soltamos una pequeña carcajada.
-Bueno, ¿y dices que me puedes ayudar?
-Claro. A ver, enseñame ese problema.
Nos sentamos. Se mira el problema. En menos de medio minuto encuentra el fallo. Vuelvo ha hacer el problema, con algo de su ayuda, y esta vez si que coincide con el resultado de Demi.
-Si, por fin coincide. No me gustan las mates.
-¿No? Pues a mi me parecen muy fáciles de entender, no se, muy simples.
-Quizás ese sea el problema. En las mates o es blanco o negro. Y ¿sabes que? A veces existen los tonos grises.
-Nuca lo había mirado de ese modo.
Entonces me da por mirar el reloj. Oh, no. No, no, no, no, no y no. Son las ocho y media y aún no estoy en casa. Harry me mata. Mi hermano es super quisquilloso con las horas.
-Tom, lo siento mucho, pero me tengo que ir. Ahora mismo debería estar en casa y, como veras, esto no ha sido así.
-Si, se ha echo tarde, yo también debería irme.-Dice el, también mirando su reloj.-Voy a dejar ese libro en su sitio.
-Vale.-Digo yo, mientras empiezo a poner todas mis cosas en mi mochila.
Entonces Doug y Demi vuelven.
-¿Que haces?-Preguntan los dos al unisono.
-Debería estar en casa. Harry me matará.
Entonces Tom pasa por delante de nuestra mesa, en dirección a la puerta.
-Adiós Alex-Dice mientras se despide también con la mano.
-Adiós Tom. Muchas gracias por lo del problema. Me encantaría volver a verte.-¿Hola? ¿Porque le he dicho eso? Si, es verdad, me encantaría volver a verle, pero no quería decirlo, ha sido un pensamiento en voz alta.
-De nada. A mi también me encantaría.-Y dicho esto sale de la biblioteca.
-Emm Alex... ¿quien es?-Pregunta Demi.
-Solo se que se llama Tom, que se le dan bien las mates, que cada vez que se ríe le sale un hoyuelo adorable el la mejilla, que es muy guapo y que es perfecto para mi.-Lo suelto todo de sopetón, hasta parecía que lo tenia preparado. Ellos dos se ríen. Entonces me vuelvo a acordar de la hora que es.
-Chicos, esta noche os lo explico bien ¿vale? Me tengo que ir.
Me despido de Demi y Dougie apresuradamente y salgo de la biblioteca a toda prisa.

martes, 5 de julio de 2011

PRESENTACIÓN.


Jellow. :3 Pues eso, que llevo un tiempo escribiendo y hoy estaba inspirada y he decidido colgarlo (aunque no se si me va a leer nadie. D:) Y nada, decir que nunca antes he colgado nada escrito por mi. :$ y que soy novata, tened compasión hahahahaha. Bueno, aquí os dejo los personajes, supongo que subiré el primer capitulo mañana. :3





Personajes:

Alex: Es la protagonista. 17 años. Tiene el pelo castaño y largo, ojos grises, y mas bien bajita. Sus padres murieron en un accidente de coche cuando ella tan solo tenia 11 años. Desde entonces vive con su hermano mayor. Alex siempre había sido una persona alegre y risueña, pero a causa de la muerte de sus padres empezó a cerrarse y a distanciarse de la gente. Sus compañeros de instituto se meten con ella continuamente, lo que la ha convertido en una persona muy insegura de si misma. Aunque desde que conoció a sus dos mejores amigos parece que lo esta empezando a superar. Su pasión es la música, canta, toca la guitarra, el piano y escribe canciones, pero nunca se ha atrevido a cantarlas en publico.

Demi: Mejor amiga de Alex. 17 años. Tiene el pelo castaño y largo, ojos marrones y ni alta ni baja. Vivía en Estados Unidos hasta que sus padres se separaron y se fue a vivir a Londres con su madre. Coincidió en la misma clase que Alex, las sentaron juntas el primer día de Demi en el instituto y así se hicieron amigas. Es muy alegre y energética, destaca sobretodo por su carisma y optimismo. Al igual que Alex, su pasión es la música. Todos los viernes noche toca en un pub del centro de Londres.

Dougie: Mejor amigo de Alex y Demi. 18 años. Tiene el pelo rubio, ojos azules y bastante bajito. Al igual que Alex, sus compañeros de clase se metían con el constantemente por ser bajito y según ellos por tener cara de chica. Por culpa de esto Dougie se descentró de sus estudios y repitió curso, quedando así en la misma clase que Alex y Demi. Es muy sensible, cariñoso, inseguro, pesimista. Las personas que lo conocen dicen que es raro, las que lo conocen de verdad dicen que es adorable.

Harry: Es el hermano mayor de Alex. 24 años. Tiene el pelo castaño, ojos azules y es alto. Alex y el están muy unidos, aunque a veces el la quiere proteger tanto que acaban discutiendo por tonterías, pero se quieren mucho. Es divertido, sociable, cabezota y sobretodo responsable. Sus padres tenían un bar, y cuando murieron se lo dejaron a el, así que trabaja llevando ese bar.

Danny: Es el mejor amigo de Harry. 24 años. Su pelo es castaño, casi pelirrojo, sus ojos son entre azul y verde, es mas bien alto y tiene pecas por todo el cuerpo. Alex esta completamente enamorada de el, aunque sabe que el nunca sentirá lo mismo por ella. Es divertido, dice las cosas sin pensar y es algo tonto, pero es parte de su encanto. Trabaja como camarero en el bar de Harry.

Taylor: Es la novia de Harry. 23 años. Su pelo es rubio y rizado, ojos azules y es bastante alta. Harry y ella llevan juntos desde los 16 años. Esta muy unida a Alex, para Alex es como la hermana mayor que nunca tuvo, un modelo a seguir. Es amable, optimista y siempre con una sonrisa en la cara. (LOL Taylor y Harry, se que no pegan, peor me da igual. xD)

Tom: Ya se verá quien es Tom. Hehehehehe.